Un restaurante donde los arroces son la base de su carta. Clásicos y tradicionales, creativos e innovadores. De aquí y del mundo entero. Servidos en el centro de la mesa, para degustar y compartir.
Como alternativa, o a la espera del arroz, podéis probar nuestras tapas. Aquí tradición y creatividad se mezclan, con las ideas muy claras y sin extravagancias.
Y finalmente los postres, de elaboración propia. Nombres clásicos con aportaciones innovadoras. Postres caseros y únicos.